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7 abr. 2018

BJ es underground


>>> IDA 

A veces la única manera que uno encuentra para ganar algo de tiempo es subirse a un tren. Hoy es el primer día del Quinto Período Solar del calendario chino y el decimoquinto después del equinocio que marcó el inicio de la primavera. Es tiempo para recordar, honrar y hacer ofrendas a los muertos. Tiempo para visitar a los Ancestros en sus moradas eternas. Para limpiar y barrer minuciosamente sus sepulcros. Es Halloween en China, aunque por aquí prefieren llamarlo 'Qingming Festival'. Y yo me he subido a un tren en busca de tiempo. Cinco horas concretamente, que es lo que se tarda desde Shanghai a Beijing acariciando los perfiles de acero de las vías a unos 320 kilómetros por hora.

Hace ocho años pasé ocho días en Beijing sin saber que poco después China se iba a convertir en mi hogar y desde entonces no he vuelto ni una sola vez. Es curioso. Casi cada semana tengo que volar por trabajo a algún rincón del país y nunca en todos estos años me ha tocado viajar a la capital del Reino Medio.

Pero te recuerdo como si fuera ayer.

Recuerdo tu monumentalidad, tu historia y tu cultura. Recuerdo pasear por tus descomunales avenidas y por tus maltratados Hutongs. Recuerdo tu arquitectura, tus cervezas junto al lago, tus improvisadas coreografías en los parques. Recuerdo tus prohibidas ciudadelas, tus veranos en palacio y tus templos celestiales. Y recuerdo ese muro infinito que se alza a las afueras, construido hace mucho tiempo con el fin de mantener a tus demonios alejados.

Recuerdo las dimensiones de tus calles y tus distancias insalvables. Recuerdo tu escala como algo absolutamente inabarcable.

Te recuerdo tradicional y conservadora en apariencia. Es normal. Es el papel que te tocó interpretar durante siglos. Pero me dio la sensación de que tratabas de ocultar un lado timidamente transgresor. No puedo asegurarlo. No llegué a rascar tu coraza para comprobar si había algo más. Nos acabábamos de conocer y me pareció fuera de lugar hacer algo así. 

Lo sé, lo sé. Tienes razón. Debería haberte visitado mucho antes. No tengo excusa y te pido disculpas. Prometo venir a verte más a menudo. De verdad.

Por lo que me han contado has envejecido muy bien.

¿Nos ponemos al día?

<<VUELTA

Me alegra no haber viajado en avión esta vez y poder disfrutar de este tiempo al completo. Sin interrupciones. Sin cacheos, ni controles, ni arcos de seguridad. Sin check-in ni tarjetas de embarque. Sin otra cosa que hacer más que escribir estas frases en mi cuaderno de notas, ver un par de episodios atrasados de alguna serie o leer alguno de los libros que tengo casi abandonados en el Kindle.

Subirte a un tren es lo más parecido que existe a comprar tiempo y hoy he vuelto a comprar otras cinco horas. Regreso a mi SH y dejo atrás a una buena amiga a la que llevaba mucho tiempo sin ver. Me recibió con frío seco y nieve, a pesar de que estamos en abril. Me despidió con calor seco y un sol abrasador, a pesar de que estamos en abril. Y esta vez sí que tuve el tiempo y la confianza suficiente como para descubrir la cara más alternativa de una ciudad que ha evolucionado hacia lugares muy interesantes. 

SH es cyberpunk. BJ es underground. Y ambas son únicas en su especie.

Resulta que a BJ le gusta el arte, la música punk y la IPA servida en vasos helados. BJ lleva tatuajes, piercings, unas Dr. Martens de punta de acero, calcetines color mostaza, mochila de diseño con remaches, unos cascos colgados del cuello y una capucha que le cubre media cara cuando te habla

BJ es Tiananmen. Pero también es el Distrito 798. Es Sanlitun y la calle de los Fantasmas, pero también son antros perdidos en mitad de una callejuela de un Hutong sin apenas luz a los que se accede por una ventana porque no tienen puerta de acceso. Es un grupo de militares desfilando frente al retrato de Mao en la puerta sur de la Ciudad Prohibida, pero también es una generación de jóvenes que ha decidido descubrir y explorar movimientos urbanos distintos y escenarios culturales alternativos e inimaginables hace apenas una década. 

BJ es tradición y es contracultura. Contracultura con características chinas, pero contracultura al fin y al cabo. Un panorama muy interesante teniendo en cuenta el contexto en el que se desarrolla.

La escapada ha sido corta pero intensa. Me he acercado a echar un ojo a muchos edificios a los que les tenía ganas, me he pateado el distrito del arte, he visitado por segunda vez la Ciudad Prohibida y el Templo del Cielo, y me he pegado un par de cenas en sitios memorables. Me llevo un bonito recuerdo, un puñado de fotos geniales y una buena resaca.

Hola SH. Estamos entrando en Hongqiao. Ya estoy de vuelta. 

¿Me has echado de menos? 

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