18 dic. 2008

La hora de los valientes

Extraído del suplemento El Semanal Nº 944 (2005)


'Se necesitan esclavos'

'Con este anuncio reclutaba uno de los más prestigiosos estudios de arquitectura a sus becarios. Lo llamativo es que el reclamo atraía a miles de licenciados de todo el mundo. Jóvenes preparadísimos dispuestos a empuñar el tiralíneas de sol a sol, costearse la estancia con un préstamo o con el dinero de sus padres, con tal de poder exhibir en el currículum la experiencia de unos meses en el estudio londinense del español Alejandro Zaera Polo'.


Fragmento extraído del suplemento El Semanal Nº 944 (2005)


En estos tiempos que corren, vemos en las noticias las pataletas de grandes superstars del mundo de la construcción y los arquilloriqueos avalados con argumentos tan sólidos y profesionales como: "Mamaaaa... a ese zeñó le dan más que a mi... jolines mamaaaa... yo también quieroooooo... pues ahora me pico y no respiro".

En estos tiempos que corren, ciertos arquitectos suben peldaños en el escalafón de la fama, pasando de ser estrellas del rock a divinidades del Olimpo. Y el conjunto de grupies que les adoran ciegamente persiguiéndoles de hotel a hotel y de conferencia a conferencia, dejan de ser simples fans para convertirse en fieles devotos de sus santidades, capaces de autolesionarse con sus cilicios cada vez que a su mente les vienen pensamientos sucios e impuros sobre algún detalle constructivo del Señor Todopoderoso y Eterno. La cosa ya está adquiriendo un aspecto demasiado sectario, demasiado ultrarreligioso, demasiado fanático. Más si cabe de lo que ya lo era hasta ahora.

En estos tiempos que corren, algunos privilegiados construyen y proyectan con un plus por caché, cual actor guaperas de Hollywood, cual excéntrico ídolo de masas. El honor no es para ellos cuando un ayuntamiento les encarga un proyecto y confía en su profesionalidad para llevarlo a cabo, sino que el verdadero honor... el verdadero placer... es para ese municipio que disfrutará del privilegio de poseer en sus calles una pieza única firmada por estos artistas ocupadísimos, y cada vez que sus ciudadanos pasen por delante y la admiren y la contemplen y la adoren, podrán mirar por encima del hombro a las comunidades vecinas, con un gesto de orgullo en sus caras que jamás podrá borrarse.

En estos tiempos que corren, los jets privados y los gestos de demostración de poder siguen valiendo más que las buenas ideas y el trabajo bien hecho, y sigue contando cada vez más lo que cada uno aparenta ser que lo que cada uno realmente es.

En estos tiempos que corren, decíamos... hemos creído adecuado recuperar esta noticia antigua que viene muy al caso. "Se necesitan esclavos". Así reclutaba en un anuncio el estudio de FOA a sus cazarecompensas del espacio y a sus mercenarios del starsystem. De esta manera, a modo de chiste según el propio estudio, realizaban la labor de captación. Con tres escuetas palabras, hacían una llamada a las hordas de fieles seguidores dispuestos a lo que sea con tal de restregarles a sus congéneres el Nombre del Dios que les ha reclutado en su Suprema Iglesia. Lo más increible no era el anuncio en sí, sino que tuviera esa respuesta abrumadora. Patético por ambas partes.

Se necesitan esclavos. Menudos cachondos estos de FOA. Si es que yo me parto de la risa.

Pues señor Zaera, usted necesitará esclavos pero el mundo necesita arquitectos, ingenieros, médicos, fontaneros, camareros, redactores, publicistas, amas de casa, bomberos, carpinteros, fruteros, transportistas, barrenderos, agricultores, diseñadores, maestros de escuelas y un infinito etcétera que se resume en una palabra que nos iguala a todos. El mundo necesita buenas personas y buenos profesionales. No se forma un equipo a base de esclavos, sino a base de buenas personas cualificadas.

Si quiso gastarnos una broma, sencillamente se equivocó de público.

En estos tiempos que corren, ha habido una noticia sobre la que no nos hemos pronunciado: El abandono de la obra del Instituto de Medicina Legal del Campus de la Justicia de Madrid por parte del estudio de arquitectura FOA. La deserción, como la llamaron en los periódicos. Y no hemos emitido juicio alguno, porque no podemos expresarlo mejor que lo que lo hace Jose María Echarte en esta entrada del blog n+1. Sencillamente genial, desde todos los puntos de vista.

No queremos añadir más opiniones sobre la manera de entender los modificados por parte de administración, las constructoras y los arquitectos. Tampoco queremos comentar nuestro parecer acerca de las pataletas de las estrellas, ni acerca de lo que nos parece el caché de cada oficina, ni sobre la lucha de egos de ciertos arquitectos (a ver quién la tiene más grande) donde lo que importa no es el resultado sino el nombre, ni tampoco acerca de las adjudicaciones a dedo que destruyen un sistema que no funciona bien ni a patadas. No queremos añadir más sobre nada. Como ya hemos comentado en entradas antiguas, todo esto nos parece un circo por parte de todo el mundo.

Pero sí queremos decir una única cosa: Es muy peligroso entrar en el juego del subasteo, porque puedes encontrarte con este tipo de sorpresas. Hay que pensárselo dos veces antes de lanzar los dados. Pero eso sí, una vez que lo asumes, lo toleras, participas y decides apostar (a la baja, por supuesto), hay que ser consecuente y lo que no vale luego es achantarse y echarse las manos a la cabeza. Y si de antemano se sabe que el negocio no sale rentable, no haber jugado la mano. Que no somos niños y todos sabemos dónde nos metemos.

También podrían haberle dicho al señor Zaera que todo esto se trataba de una broma, que es el humor típico de la administración. Un chascarrillo del tipo "Se necesitan esclavos". Si al fin y al cabo somos todos unos auténticos comediantes.

"No me hagáis reir más que tengo el labio partido.... por favor.... se me desencaja la mandíbula entre tanto chiste"

Quizás era éste el momento de apechugar con las decisiones que se tomaron, teniendo la dignidad suficiente para acabar de ejecutar un proyecto al que su oficina puso precio. Ser mayorcitos, ser profesionales, y dejar los lloriqueos para los patios de los colegios. Quizás era el momento de aceptar que salió mal la jugada y que ahora tocaba ser un poco "esclavo" de la administración que nos contrató por un precio ridículo. Quizá era el momento de meter el rabo entre las piernas y asumir que lo hicimos mal desde el principio, y ahora tocaba arrimar el hombro y aprender para la siguiente vez que hiciéramos una baja.

Quizás así los responsables de FOA hubieran entendido un poco mejor cómo se siente la gente cuando te quieren tratar como un esclavo. No está de más que de vez en cuando los grandes prueben parte del jarabe de palo que ellos suministran y distribuyen a los pequeños. No está de más que de vez en cuando los que quieren en esclavizar se conviertan por un momento en esclavos. No está de más ver como se acojonan los que intentan parecer dioses y se marchan por la puerta de servicio dando excusas que ni ellos mismos creen.

Lástima que esta vez, en vez de asumir las consecuencias, los grandes hayan preferido tomar las de Villadiego, por el camino más fácil.

Bienvenidos todos a la hora de los valientes.

3 comentarios :

Anónimo dijo...

¡¡¡Fabuloso!!!


Me parece estupendo el comentario. A ver si se enteran de una vez, los que se creen "grandes",que pueden ser medidos por el mismo rasero que ellos miden.

Anónimo dijo...

¡¡¡ fabuloso!!!
Me parece estupendo el comentario. A ver si se enteran de una vez, los que se creen "grandes", que pueden ser medidos por el mismo rasero que ellos miden.

Jose Maria Echarte Ramos dijo...

Gracias. Todo un hallazgo lo de los esclavos.
Magnifico el articulo, como siempre.

Daria la mano del raton por pillar el anuncio original.