17 sept. 2008

Los arquitectos al sol

[Hecho: Conversación imaginaria mantenida entre el arquitecto jefe y el arquitecto colaborador. Lugar: Un estudio de arquitectura de los muchos que tienen esta manera de proceder]

- No sabes cómo sentimos tener que hacer esto. No queríamos llegar a esta situación pero no nos queda otro remedio porque la cosa se ha puesto peor de lo que esperábamos, así que estamos contra la espada y la pared y no tenemos otro remedio que pedirte, con mucho pesar, que este lunes ya no vengas a trabajar.

- ¿Cómo? ¿Éste lunes?.... Pero.... ¡¡¡si hoy es viernes¡¡¡

- Somos conscientes de ello, pero hemos intentado evitar que esto sucediera hasta el último momento, por eso no hemos podido avisarte antes. Creíamos que íbamos a ser capaces de salir adelante sin necesidad de tener que prescindir de algunos de vosotros, pero no ha sido así.

 - Ah, en ese caso, os agradezco muchísimo que me hayáis avisado con tanta antelación... claro... así yo tengo tiempo para buscarme la vida... Ahora en serio. Comprendo la delicada situación que atraviesa el sector, pero sinceramente no me parece que las cosas se hagan así. Esta no es manera de actuar con alguien que lleva con vosotros el tiempo que llevo yo. Tengo una pregunta: ya que no habéis tenido ni siquiera la consideración de avisarme de esto con unos meses de antelación para que yo fuera haciendo mis planes (al igual que nos exigís a nosotros que hagamos cuando tenemos pensado cambiar de trabajo), y obviando absolutamente cualquier responsabilidad sobre nosotros... ¿Me vais a ofrecer algún tipo de indemnización para cubrir mínimamente la extorsión que este despido-express va a producir en mi vida?

- Lo sentimos de verdad. A nosotros nos duele hacer esto mucho más que a ti. Pero no tenemos opción. No podemos darte ninguna indemnización porque para hacer eso tendríamos que despedir a otro compañero tuyo... y claro... no querrás que tengamos que despedir a otra persona por tu culpa, ¿verdad?

- ¿Cómo que por mi culpa? Yo no tengo la culpa de la situación actual de la construcción, ni de las crisis inmobiliarias, ni de la mala gestión económica que hayáis podido tener en vuestra oficina. Yo trabajo para vosotros, nada más. Vosotros sois los empresarios. Vosotros sois, en última instancia, los responsables de todos y cada uno de los trabajadores con los que contáis. Así que no trates de echarme a mi la culpa de nada.

- No queremos que esto termine mal. Sólo podemos decirte que en ningún momento hemos querido tener que llegar a esto. Aunque te cueste creerlo, para nosotros esto es más duro que para ti.

- Muy bien. El hecho actual es el siguiente: Llevo trabajando en este estudio durante cuatro años sin fallaros ni una sola vez. Como sabéis, mi situación durante este período laboral ha sido absolutamente irregular y está basada únicamente en un contrato verbal de nula validez, por lo que he estado en una situación ilegal de falso autónomo que actualmente me impide obtener cualquier tipo de indemnización por despido improcedente, así como de los meses de paro correspondientes por los años trabajados aquí. Teniendo en cuenta el dineral que os habéis ahorrado conmigo en cotizaciones a la seguridad social y seguros varios, y teniendo también en cuenta que oficialmente (e ilógicamente) no habéis tenido ninguna responsabilidad sobre mi persona, espero al menos recibir una compensación por vuestra parte. Es lo mínimo que puedo exigir por los años que he dedicado a haceros ganar dinero.

- No podemos hacer eso. Además, ninguna ley nos obliga a tener que actuar como dices. Lo que sí tienes que estar seguro es que en el momento que la situación mejore estaríamos encantados de volver a contar contigo, ya que nos parece que eres un buen profesional y que desarrollas muy bien tu trabajo. Ah por cierto, después de esta conversación no queremos que te sientes delante de ningún ordenador. No es que desconfiemos de ti, que para nada es así, simplemente es por una cuestión de seguridad y confidencialidad de datos. ¿Te importaría pasar por el arco detector de proyectos de ejecución antes de salir del estudio? No queremos que te lleves ningún documento. No pongas esa cara... es el procedimiento estándar.

++

Prosigamos ahora con este video de la película American Beauty donde vemos la paradoja que supone una entrevista de despido.

Esta conversación imaginada no es ficción, aunque lo parezca. Esto es, literalmente, lo que les está sucediendo a algunos (más bien muchos) compañeros nuestros en diferentes estudios de arquitectura para los que trabajan aquí en Madrid. Mejor dicho, para los que trabajaban. Este es el nivel moral de "calidad empresarial" que tienen los mal llamados empresarios-arquitectos de este país. Así funcionan las cosas y así se las hemos contado. Y luego querrán ser considerados "profesionales" del sector. Señores míos... a un profesional se le reconoce a kilómetros, y ustedes son unos chapuceros que se creen que tener un negocio o montar una empresa no conlleva ningún riesgo. Todos queremos ganar, pero nunca hay que ganar a costa de joder a los demás, machacar al prójimo, hundir al adversario ni vender por unos cuantos euros a las madres de nadie. Y viendo los actos de chantaje a los que someten a sus empleados, creo que sus madres hace tiempo que están siendo subastadas en e-Bay, con el precio de salida colgándoles en una etiqueta del dedo gordo del pie. No queremos generalizar, hay muchos verdaderos empresarios. Los que funcionan así saben perfectamente quiénes son. No necesitan ser señalados con el dedo.

Hay unos principios que cualquiera puede imaginar como lógicos sin necesidad de tener un amplio conocimiento empresarial:

- Una persona que tiene una empresa tiene una serie de responsabilidades para con las personas que trabajan para él ayudándole a acelerar los procesos de producción. Sin estas personas, jamás hubiera sacado adelante ningún proyecto.

- Una persona que tiene una empresa asume riesgos. El riesgo es un factor decisivo a la hora de emprender un negocio. El que no quiera arriesgar, que no mueva ficha.

- Una persona que tiene una empresa será la que más dinero gane cuando las cosas vayan bien o cuando su gestión sea la correcta.

- Una persona que tiene una empresa será la que más dinero pierda cuando las cosas vayan mal o cuando su gestión sea nefasta.

- Una persona que tiene una empresa deberá rodearse de buenos profesionales y pagarles como se merecen. Si alguien no te convence, es mejor prescindir de esa persona antes que pagarle menos. Quédate con los buenos. Pero trátales bien.

Todo esto nos parece vergonzoso. Como decía un amigo, el problema con las oficinas de arquitectura es que todo el mundo parece que quiere tener la suya a toda costa, pero muy poca gente es consciente de que hay millones de negocios que quiebran, o no funcionan como estaba esperado, o la calidad de los servicios y los productos que ofertan no son competitivos dentro del mercado establecido, o sencillamente no cuadran los números y cierran el negocio... Es evidente que nadie quiere llegar a esta situación, pero también es lógico pensar que son factores que todo empresario debe tener en cuenta a la hora de arriesgarse a montar una negocio. Si fuera tan fácil lo tendría todo el mundo, ¿no es así?

¿Empresarios? ¿Emprendedores? ¿Quiénes? ¿Gente que paga cifras ridículas y se sorprenden cuando rechazamos un trabajo alegando que "nos sale más caro el desplazamiento diario en metro y las commidas que lo que voy a cobrar"?. ¿Gente que no asume ningún riesgo y que no quiere tener ninguna responsabilidad sobre las personas que trabajan para ellos?. ¿Gente que no cotiza ni un euro por sus trabajadores manteniéndoles como autónomos, pero que les exige el cumplimiento de un horario y sueldo fijo?. ¿Gente que no te paga ni un solo día de vacaciones porque "si no trabajas, no cobras... que eres autónomo"?. ¿Gente que se ampara en que son "arquitectos de reconocido prestigio" simplemente por el hecho de salir junto a sus amiguetes en las resvistas del corazón de la prensa arquitectónica, para pagar menos a sus empleados alegando al enorme honor que supone trabajar para ellos?. ¿Gente que, ante los problemas derivados de su nefasta gestión, optan por pasar el problema a sus trabajadores haciendo que ellos paguen el pato de sus incompetencias?. ¿Gente que pone de patitas en la calle a un tío que ha estado currando para ellos durante años, sin ofrecerle ninguna alternativa ni compensación? ¿Gente que se escuda en que un trabajador "vive con sus padres" para ofrecerle unos honorarios muy por debajo de la media? No señores.... califíquense a ustedes mismos como les venga en gana, pero no como "empresarios". No lo son y jamás lo serán.

Nosotros somos muy culpables de estas situaciones porque hemos dicho que sí con los ojos cerrados a cualquier método de explotación, por ridículo que este fuese. Así nos lo han enseñado en la Escuela de Arquitectura los propios profesores-arquitectos que luego iban a retroalimentarse de las criaturas incansables que estaban creando. Ahora nos echamos las manos a la cabeza, pero el sistema estaba muerto desde hace ya bastante tiempo, el problema es que hace unos años si te echaban de esta manera de una oficina podías estar perfectamente trabajando para otra en un plazo muy breve. Y ahora eso no está tan claro.

Ahora que la situación está complicada es cuando salen a relucir las bajezas morales de muchos individuos. Pero no son conscientes de que todo eso tendrá un precio, porque nadie puede vivir infinitamente de la extorsión y la mentira. Vuestros días de engaños acabarán porque el sistema es defectuoso pero a largo plazo suele pasar factura. Y esta factura, señores, no entiende de contratos de colaboración ni de regímenes de autónomos. Esta factura, queridos "empresarios", no desgrava a hacienda.

¿Cuántos arquitectos colaboradores tienen que ser despedidos de esta manera para que alguien con capacidad para cambiar las cosas haga algo al respecto? ¿Cuántos han de pasar de nuevo por esta humillación tan próxima a regímenes de esclavismo supuestamente ya abolidos? ¿Cuántos abogados laboralistas tendrán que intervenir con toda su fuerza y con la ley en la mano para que la moral empresarial salga a relucir? ¿Cuántas inspecciones de trabajo tendremos que promover? ¿Cuántos estudios y oficinas deberán precintar? ¿Cuántos?

Ahora la situación os permite jugar a este vergonzoso y peligroso juego. Pero ya veremos lo que ocurre cuando la gente tenga tiempo y decida actuar contra vosotros. A partir de ahora temblad, explotadores sin escrúpulos, porque seguramente habrá muchos más "arquitectos al sol" de los que os gustaría tener.... con muuuuchísismo tiempo para pensar..... y con muuuuchísismo tiempo para actuar....


Temblad, malditos.

1 comentario :

Anónimo dijo...

ánimo niños...
vean:
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/17/barcelona/1221626948.html